Extractos:

¿Te has dado cuenta que hay dos voces en tu cabeza … obstinadas … discutiendo … en conflicto … y básicamente solo volviéndote loca o haciéndote sentir frustrada?

Por ejemplo: ¡Quieres ser una persona positiva, pero por más que lo intentas, este pequeño diablillo dentro de tu cabeza comienza a derrotar tu positividad! Y Piensas “¡Puedo hacer esto!”, Pero luego escuchas “No, no puedes, jamas lo lograrás, los demás tienen mas recursos y es obvio que son mas inteligentes que tu“ … O Piensas “Quiero sentirme bien, quiero renovarme“ (como cada primero de enero!!), pero luego la voz dice “mmmh… buen intento, pero hay demasiados problemas, lastima… síguelo intentando“ ese pequeño bribón es ingenioso y bobalicón.

Una y otra vez, las dos voces en ti luchan, de ida y vuelta hasta que drenan tu energía, y lo único que quieres es que se apaguen. De no hacerlo, como nos lo dice la sección de UCDM llamada “Sombras del Pasado” si permitimos que el esta voz afecte o quizá mejor dicho, infecte nuestras relaciones presentes con las sombras del pasado, nublando nuestra visión no permitiéndonos vernos como realmente somos. ¿Qué hacer? Yoga? Correr? Un fin de semana en el Spa? Funcionan, pero solo temporalmente, la solución es aprender a reconocer la voz del bribón en tu interior y mejorar tu estrategia.

Hay una razón por la que decidimos elegir la voz del ego. Hay dos voces en nuestras mentes y somos libres de elegir una u otra, pero tiene que forzosamente haber una razón o un criterio bajo el cual elijamos constantemente la voz del ego sobre la del Espíritu Santo, y Un curso de milagros nos ayuda a comprender la razón. Mientras elija la voz del ego, existo. Si elijo la Voz del Espíritu Santo consistentemente, comenzaré a disolverme mientras aprendo cada día mientras camino el camino con corazón que camino con gratitud que soy parte del amor, no el hijo de la culpa, la resultante lógica del odio, una accidente circunstancial de la vida…  ahora puedo realizar que soy una manifestación del amor. El amor encarnado Cuando eres Amor, ya no hay un yo que pueda perder, por eso el amor se da a si mismo, nunca sacrifica nada, pues no hay nadie que pueda sacrificarse. La ilusión de un yo separado se ha desvanecido para siempre.